Mi historia...
¿Es la elección de los estudios algo arbitrario?
Ya que todo tiene un por qué, rotundamente no; y es que desde la adolescencia ya tenía muy claro que quería estudiar psicología. Siempre se me dio bien escuchar, empatizar y encontraba un gran interés en la reflexión e indagación de la procedencia de las cosas. Las películas y libros que reflejaban abiertamente la complejidad del mundo interno de los personajes han sido mi perdición, desde “El guardián entre el centeno”, pasando por Woody Allen, Carmen Martín Gaite o las reflexiones de Hermann Hesse o Stephan Zweig.
Empecé psicología sin tener muy claro la preferencia por lo clínico, pero siempre fue la especialidad que más me llamó la atención y así lo elegí en tercero. Aunque he de reconocer que siempre estuvo en pugna con la educación y lo social, ámbitos a los que también les he ido prestando atención posterior.